PHOTOCALL
  • 20/09/19


El photocall surgió en actos a los que acudía gente famosa, para establecer un lugar físico en el que los asistentes pudieran posar correctamente, durante un breve momento, mientras que los fotógrafos se encontraban colocados con antelación en los mejores ángulos y se había estudiado cuál era la mejor iluminación.

Más tarde, el photocall se apoderó de eventos en los que había un interés en la difusión en redes sociales, y fue una herramienta de marketing de muchas marcas.

Pero lo sencillo y económico que es encargar un photocall hizo que se popularizaran en otras celebraciones. Hoy en día son un elemento más en las bodas, donde se ha modificado la estética del formato físico del photocall en busca de una mayor originalidad. Al fin y al cabo, ¿a quién no le gusta tener una foto bonita, simpática y bien hecha como recuerdo de una celebración inolvidable?

Las ideas más originales de photocall para bodas

Al no tratarse de una estrategia de marketing ni estar sujetos a un riguroso protocolo, las ideas de photocall para bodas compiten entre sí para ver quién consigue el photocall más elegante o más original en su día. Hoy por hoy, la originalidad es el aspecto más buscado a la hora de encargar un photocall de boda.

Echando un vistazo a varios photocalls para bodas, nos han encantado las apuestas por elementos de la naturaleza con brillo metalizado, en un mestizaje entre lo vintage (que se conserva en imágenes en blanco y negro) y los nuevos materiales, ligeros, multicromos, mágicos. Aunque se deben tener cuidado con estos materiales brillantes y el resultado de las fotos.

El uso de Polaroids entre los invitados, para que realicen sus propias fotos y estén disponibles al momento es otra de las ideas de photocall para bodas que más nos ha gustado. Basta con tres o cuatro cámaras, para una boda con bastantes asistentes, y con una única cámara Polaroid si vuestro banquete es un acto reservado a los más allegados.

En caso de celebraciones con pocos invitados o poco presupuesto, se puede optar por un photocall DIY o, mejor, encargar una impresión personalizada en tela o cartón, que se ajusta a todos los presupuestos.

Te meterás a los invitados más románticos y a los amantes de la naturaleza en el bolsillo con un photocall que consista en una cortina de flores que simulen estar flotando en el aire. Suelen presentarse en tiras de 2 metros de ancho con varias hileras de flores de plástico, lavables y reaprovechables en la decoración de interiores, aunque también las puedes hacer con flores de tela.

¿Tu photocall de boda es muy clásico pero deseas ponerle un toque divertido? Asegúrate de que los invitados disponen de disfraces temáticos para hacerse la foto de recuerdo con o sin ellos, como deseen. Si muchos invitados se animan a disfrazarse, el éxito del photocall está garantizado.

Al final, el límite no está en el presupuesto destinado a la boda ni al propio photocall, sino en vuestra imaginación. Se pueden usar materiales nuevos, montarlo entre cuatro amigos o encargarlo al wedding planner. Montar el photocall más original para tu boda es divertido y barato.